CUANDO EL CUERPO ENTRA EN CLASE

 Holaa 

Después de la última entrada del blog creo que llega una de las más interesantes, que es como podemos incluir el cuerpo en las aulas ahora que hemos visto lo importante que es. Por eso hoy quiero recoger algunas ideas para que cualquiera pueda aplicarlas o tomarlas como inspiración, ya que hay infinitas formas de hacerlo. Creo que esta es la verdadera importancia del blog, ya que la teoría está muy bien, pero si no sabemos que hacer con ella pues...


1. Cuerpo como material.

Hay muchos temas del currículo que se explican con la típica charla donde los alumnos están sentados e intervienen poco, el único protagonista es el profesor. Seguro que todos hemos escuchado hasta la saciedad la frase “el profesor debe ser un facilitador o guía del conocimiento y el alumno constructor del mismo”. Por eso, aunque en algunas asignaturas o nuevos contenidos pueda resultar esencial esa explicación al finalizar en vez de asignarles los ejercicios fichas convencionales podemos hacer actividades para trabajar los contenidos. Por ejemplo, si estamos dando las formas geométricas estos alumnos pueden recrear esas formas geométricas con sus propios cuerpos. Solo necesitamos un espacio delimitado y el cuerpo de los alumnos para que creen figuras, ángulos, rectas… si lo vemos necesario podemos darles una cuerda para que estas formas sean más claras. También se pueden hacer diferentes juegos como plantear palabras y asignar un lugar de la clase donde deben ubicarse si creen que es sustantivo, verbo, adjetivo, adverbio… o partes de frase con sujeto y predicado o incluso complementos. Hay diversas formas de aplicar esto, solo hay que pararse a pensar cómo debemos hacerlo y de qué manera resultará más positivo para nuestros alumnos.

Niños haciendo figuras geométricas
Fuente: pinterest 


Esto también se puede hacer en ocasiones sin esa explicación convencional aplicando ideas como el aprendizaje por descubrimiento. 


2. Moviéndome descanso

En muchas ocasiones al estar tanto tiempo sentados acabamos cansado de esa posición y prestamos menos atención de lo normal. Por eso el docente debe evitar que esto ocurra o tener las estrategias para solucionarlo. Para esto puede colocar el material que utilicen los alumnos en estanterías, por ejemplo en un cajón están los lápices, los cuadernos, los libros… Esos materiales que no necesitan constantemente y qué por lo tanto tiene lógica que estén en ese lugar. Esto es importante porque no vas a hacerles tampoco guardar su estuche en cada clase si lo usan todo el rato. Esto hace que cuando se haga una actividad donde sea necesario este material los alumnos se levanten un minutos para descansar. No se tiene que hacer en todas las horas ni todos los días. Pero desde mi experiencia en muchas asignaturas los profesores creaban una rutina donde a lo mejor se dedicaban los últimos minutos de clase para hacer un dictado o un problema matemático donde teníamos unos cuadernos especiales para ello, estos cuadernos pueden ser un material que tiene un lugar asignado. En estos cortos momentos también se trabajan habilidades sociales como la comunicación, la empatía, la ayuda a los demás… en esas pequeñas conversaciones que se dan al rededor de una pequeña estantería se puede aprender mucho para el día de mañana. 

Fuente: una pizca de educación

Fuente: una pizca de educación

 

3. Aula en movimiento 

Para la siguiente propuesta continuamos un poco más con la organización de la clase. Si queremos fomentar el uso del cuerpo de las aulas estas deben ser aptas para ello. Podemos implementar sillas de distintos tipos para no forzar la misma postura a todos los niños ni todo el rato. También podemos crear rincones como el rincón de lectura, donde haya una silla especial o una manta, si usamos esa silla única, que debe ser atractiva para ellos, también fomentamos la lectura; y esto se puede aplicar a otros conocimientos, como las matemáticas, ciencias, inglés…. Podemos crear rincones donde se trabajen los distintos contenidos que se estén dando y estos pueden ir cambiando con el tiempo. Lo esencial es que el cuerpo o la manera de usarlo en esos rincones sea coherente con toda esa teoría que comentamos en la entrevista entrada anterior. Una gran idea es usar el huerto, en ella no solo aprendemos sobre las plantas, también podemos encontrar insectos, ver cómo el agua se evapora, hacer experimentos…

Fuente: Dreamstime.com
Fuente: Pinterest
 

4.Si salgo también aprendo

Aunque el aula es el espacio principal donde los alumnos aprenden resulta muy beneficioso salir de ella. Salir al patio por ejemplo con diferentes actividades puede ser una opción o simplemente dar la clase al aire libre. El cuerpo nota un cambio en su ambiente y sus procesos internos también resultan beneficiosos. También puede motivar a los alumnos a la hora de aprender, ya que para ellos salir del aula es algo novedoso y que genera interés: ¿Por qué estamos aquí?¿qué vamos a hacer? El simple hecho de sacarlos del aula causa que tengan más ganas de escuchar lo que el profesor quiere decir.

Fuente: la opinión de Murcia


5. Aprende sintiendo

El cuerpo no solo sirve para moverse, también sirve para sentir. Si entregamos a nuestro alumnos objetos que represente lo que estamos aprendiendo lo entenderán mejor. Lo esencial aquí es que no debemos solo mostrarlos, debemos permitir que los manipulen. Notar las dimensiones es muy útil para trabajar las unidades, decenas y centenas. Las texturas nos ayudan a aprender los diferentes materiales. O por ejemplo en ese huerto que hemos mencionado también notan alturas, texturas, olores…

Fuente: Ituitu

6. ¿Cómo hago mi cole?

Si pudiera hacer un colegio desde cero crearía un patio que no esté formado solo por la pista de fútbol y baloncesto. Dedicaría un espacio para las pistas de deporte, ya que es esencial para el aprendizaje y la salud de los alumnos. Pero también haría un jardín, un huerto, superficies que puedan explorar, diferentes texturas e iría planteando diferentes retos a lo largo del curso. Estos estarían basados principalmente en juegos intuitivos donde sin necesidad de explicación los alumnos entendieran que hay que hacer para completarlos. Deberían estar basados en aprendizajes de diversos tipos o metodologías como el aprendizaje cooperativo donde sea necesario usar el cuerpo y el espacio. Las aulas serían grandes, con espacio suficiente para aplicar todas las ideas que he planteado y también con terrazas o grandes ventanas, para que si no hay posibilidad de sacar a los alumnos del aula, ellos sientan que sí han salido.

Generado con Gemini
Generado con Gemini

 







Para concluir quiero recordar que no aprendemos todo a la primera, por mucho que esté incluido el cuerpo, y como futuros docentes debemos interiorizar que el ensayo y error no es malo. Actualmente nuestro sistema se centra en intentar acertar, aprendiendonos de memoria lo que dice el profesor en el menor tiempo posible para aprobar el examen y esto deja de lado el cuerpo. Pero ¿qué pasaría si le diéramos su papel en el aprendizaje? Creo que todos nos sorprenderíamos y veríamos la importancia que tiene. Todas estas propuestas no tienen que llevarse a cabo todos los días todo el rato, pero sí que pueden resultar de gran ayuda en momentos clave. También creo que debemos reevaluar la organización de los centros educativos tanto fuera como dentro ya que estos nos limitan constantemente.       


Sara 🩵

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